Ver desde la Ciudadanía en veedurías y observatorios
Los observatorios y las veedurías de medios son metáforas recientes de procesos sociales y comunicativos fuertemente relacionados con movimientos de democratización de la sociedad, afirmaciones emancipatorias y confrontaciones, frente a las variaciones que también van adoptando las maneras diversas en que se expresa el poder.
Estas nuevas figuras han ido componiéndose a partir de las crisis sociales, económicas y políticas que presentan las sociedades. Los observatorios responden a necesidades sentidas de la sociedad en diversos lugares: la crudeza del conflicto interno colombiano, la polarización política en Venezuela, la construcción de otros marcos referenciales para las comunicaciones en un México confrontado por los cambios en las hegemonías políticas y la distribución del poder.
Los observatorios y veedurías no son sólo manifestaciones de la política comunicativa, sino lugares de la construcción de ciudadanía. Aunque responden a objetivos estratégicos, su mayor interés es lograr articularse con proyectos sociales y políticos más amplios. Los observatorios, los cuales convergen en la comunicación y específicamente en los medios, se reconocen como experiencias comunitarias y ciudadanas.
Existen dos razones que conforman la nueva trama de estas figuras:
Condición social y significación política.
Ubicación estratégica en le comunicación.
La crisis se manifiesta en los medios de comunicación de muchas maneras: a través de su representación de los problemas que vive la sociedad, de las distancias entre la información ofrecida y las demandas y expectativas de la sociedad, de la instauración de regulaciones sociales, la invisibilidad de unos temas y actores o la legitimación de otros. En el continente se han iniciado nuevas legislaciones de iniciativa gubernamental, donde el paisaje mediático se concentra y las demandas de la sociedad se acentúan, estos proyectos son:
- En México, se ha probado la Ley Federal de transparencia y acceso público a la información, mientras crece la preocupación por la necesidad de transformar la legislación de medios que ha quedado completamente anacrónica frente a los avances vividos en la esfera de las comunicaciones.
- En Venezuela, se ha generado un debate sobre la propuesta del prescíndete sobre una ley, que los opositores consideran una mordaza a la libertada de expresión.
- En Colombia, se preparan medidas antiterrorismo enmarcadas por el plan de gobierno del presidente sobre seguridad democrática.
- En argentina, la ley de patrimonio y bienes culturales, protegió a los medios, que vivían una situación difícil.
- En Perú, se promueve una ley que garantice el manejo democrático de los medios, para que se genere una movilización social.
Hay una serie de conceptos que están presentes en la constitución de los observatorios y veedurías de medios:
La condición del ver y el observar, las cuales son dos actividades que tienen una tradición en la filosofía, el arte y las ciencias.
Reconsideración del problema de la representación.
Lo que se ve en estas las figuras sociales, es más que lo que pasa en los medios.
La insistencia de las conexiones entre la mirada y acción.
Las características que tienen los observatorios son:
Los une su diversidad de figuras.
Tienen diversos orígenes y grados de evolución.
Se diferencian por su ubicación política y propuestas metodológicas.
Tienen diferentes metodologías
Tienen focalizaciones temáticas y ejes específicos de acción.
Sentido de alianza con las veedurías
Loa observatorios tienen como función convergente el monitoreo. Cabe mencionar que todos los observatorios hacen seguimiento a la información que proveen los medios, insistiendo en las relaciones que se establecen entre ciudadanos y la información, tratando de eludir la reconstrucción de los ejercicios de representación, que hacen los medios de comunicación de los problemas de la sociedad. Entre las metodologías de los observatorios, se encuentran:
Análisis de las topologías de la información.
El rastreo del juego de las representaciones.
El estudio de las narrativas que adopta la información y las relaciones que se generan entre ciudadanos y medios de comunicación.
Los diversos movimientos sociales han modificado la vida pública del país, de esto nos damos cuenta al sintonizar los medios de comunicación y estos nos informan sobre lo que acontece en nuestro entorno. Sin embargo en ocasiones suelen manejar la información de acuerdo a sus intereses y conveniencia. De acuerdo a nuestra practica profesional, tomando como ejemplo nuestra experiencia cuando se trabajaba en una escuela, se observo que había irregularidades en algunas cuestiones escolares, sin embargo denunciarlo era contraproducente, ya que los directivos de esa institución son gente con influencias dentro de los medios de comunicación y pues obviamente los apoyarían a ellos. Es por ello que considero que los medios de comunicación actúan de acuerdo a sus intereses.
REY, German “Ver desde la Ciudadanía” en Veedurías y Observatorios, Colectivo La Tribu (Coords), Ediciones La Tribu, 2003. (pp. 12-21)
Medios: ¿Desde dónde pensar la acción ciudadana?
La ciudadanía tiene una cierta percepción de los medios masivos y una cierta relación con ellos y con esa compleja esfera de prácticas que recubre la comunicación masiva. Es ahí donde se toman en cuenta algunas consideraciones sobre la vinculación de la población con los medios masivos, a partir de diversos aprendizajes relacionados con investigaciones sobre el tema.
De acuerdo a lo anterior, lo primero que se debe realizar es distinguir y tener principios de compresión de dimensiones diferenciadas que los individuos asumen frente a los medios de comunicación:
· Publico.
· Consumidores.
· Ciudadanos.
Hablar de públicos es hablar de entidades colectivas, de grupos que se reconocen como tales en función de comportamientos del orden de la adhesión, del vínculo estable, de la interacción estable con un peculiar tipo de sujeto que lo interpela de modos particulares. Ser público es reconocerse como parte de un conjunto que realiza las mismas acciones y comparte los mismos gustos, ideas, actitudes, etc.
Como consumidores los individuos podemos consumir una enorme cantidad de bienes culturales, de productos masivos, de mensajes mediáticos. Ser público de todos o de algunos de ellos, implica una condición donde no sólo se consumen esos medios y productos, sino que se actúa.
El ejercicio de la ciudadanía ha desbordado desde hace tiempo, el marco de la teoría política, la titularidad y ejercicio de los derechos civiles y políticos de carácter universal relacionados con el sistema de gobierno y la estructura social y económica del país. La ciudadanía comenzó a nombrar un modo específico de aparición de los individuos en el espacio público, caracterizado por su capacidad de constituirse como sujetos de demanda y proposición en diversos ámbitos vinculados con su experiencia: desde la nacionalidad y el género hasta las categorías laborales y las afinidades culturales.
El autor Manuel Garretón plantea que la ciudadanía es la reivindicación y reconocimiento de derechos y deberes de un sujeto frente a un poder. Ser ciudadanos no es una cuestión que viene dada por algún cuerpo de disposiciones jurídicas sino que es una condición que se adquiere en términos de práctica social, política y cultural, como modo de hacer valer las disposiciones jurídicas existentes o, incluso, para ampliarlas y transformarlas.
Lo que se está tratando de proponer son estrategias de tipo ciudadano, es decir, de reconocimiento de derechos frente al poder representado en y por los medios y de deberes colectivos para garantizar esos derechos, estrategias que deben de asumir los individuos no sólo como ciudadanos, sino ser público de los medios. Las expectativas frente a los programas informativos, se vinculan con la función social que deben cumplir. Lo que el ciudadano demanda son informativos, que ayuden a crecer y a formar opinión. Es por ello que los informativos deben:
Brinde datos precisos acerca de la realidad.
Investigue lo que sucede.
Profundicen las noticias y le den seguimiento, para que los hechos puedan ser comprendidos y valorados.
Asimismo los periodistas deben manifestar sensibilidad social en la realidad en la que viven, y que se comprometan en ese sentido con el televidente. Deben dar sus puntos de vista frente a los temas tratados, sin imponer sus opiniones ni manipular los datos a favor de intereses personales. La necesidad de información es un rasgo propio del público, y que al mismo tiempo manifiesta bajas expectativas de que sus demandas se cumplan, debido al carácter comercial de los medios y sus vinculaciones con los sectores de poder.
Nosotros como ciudadanos somos personas que tenemos derechos y obligaciones, además de que participamos activamente en la vida social, política y económica del país. Al tener al alcance a los medios de comunicación e información, somos consumidores en el aspecto comercial, televisivo, etc. De acuerdo a nuestra practica profesional al ser docente en el nivel primaria, hemos observado que los alumnos son consumidores masivos de la televisión, ya que suelen imitar conductas y comportamientos de los personajes de los diferentes programas, además de que existe una gran mercadotecnia detrás de la televisión.
MATA, María Cristina “Medios: ¿Desde dónde pensar la acción ciudadana?” en Veedurías y Observatorios, Colectivo La Tribu (Coords), Ediciones La Tribu, 2003
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