La televisión confronta al maestro con su profesión, con su papel de educador de los niños. No se quiere reconocer la influencia de la televisión, se minimiza o hasta se prefiere olvidar, pretendiendo que no existe, ya que no se sabe como hacerlo y con que recursos. Algunas veces se sataniza a la televisión, con la esperanza de que los estudiantes la repudien y no la vean.
Se piensa que la televisión invade la vida de los niños, ya que les invita a la distracción e incide en su falta de motivación para estudiar o hacer sus tareas y hasta contribuye a su desgano por la lectura y el estudio. El autor John Dewey señala que lo que aprenden los niños fuera del salón, incide en su aprendizaje escolar y que el maestro es responsable de dar cuenta de ese aprendizaje.
Se ha comprobado que los niños pasan más tiempo frente al televisor que frente a sus profesores en el salón de clases, y que mucho de lo que aprenden en la televisión les resulta relevante para su vida que lo que aprenden en sus libros de texto. Los principales problemas que notan los maestros cuando los niños ven televisión son:
- Se entromete en la vida cotidiana.
- No ofrece información conveniente para los niños.
- Distrae de las actividades.
- La programación televisiva incita al consumo, violencia, etc.
El ver televisión depende de las condiciones del entorno. Cabe mencionar que en las grandes ciudades, el consumo de medios se vuelve una de las opciones primordiales para pasar el tiempo libre. Existen diversos desplazamientos televisivos, y entre estos se encuentran:
- Físico: juegos, deportes y actividades varias.
- Intelectual: lectura, conversación y estudio.
- Cultural: asistencias a espectáculos, cine, teatro y conciertos.
- Temático: los temas de la vida real.
El lenguaje de la televisión es más integral, ya que los niños se encuentran expuestos a diversos estímulos informativos, dando como resultado el desarrollo sus capacidades perceptivas. Estos son los efectos positivos y negativos que presentan en el ritmo cognoscitivo de los estudiantes:
Efectos positivos:
- Mayor eficiencia en la transmisión y percepción.
- Mayor versatibilidad en la transmisión.
- Mayor desarrollo en la capacidad de asimilación.
Efectos negativos:
- Inhibición del pensamiento critico.
- Inhibición de la reflexión.
La televisión es una creadora de la realidad, es decir, una fuente de significados, imágenes y discursos acerca de la realidad, ya que al percibirse esta, la televisión hace una selección, un recorte y una reproducción de todo aquello que capta y luego trasmite. Por otra parte una característica principal del lenguaje televisivo es la verosimilidad, la cual es ficción, pero que puede suceder o no y que se presenta tan real que parece un hecho real.
Debido a su orientación al consumismo, la televisión busca y provoca la pasividad de los televidentes frente a su programación; a la televisión no le conviene tener televidentes activos, si no que sean inertes y desenchufados de la realidad, abandonados a su realidad. De esta manera así puede la televisión hacer de las suyas.
Para hacer frente a la influencia educativa de la televisión de los niños, los profesores deben expresar sus resistencias y temores, con respecto a lo que consideran obstáculos para pasar de maestros-espectadores a maestros- mediadores de la televisión ante sus alumnos. De acuerdo a nuestra experiencia profesional, estoy de acuerdo con lo que menciona el autor que los niños pasan más tiempo viendo televisión que frente a sus maestros, esto debido a que al estar interactuando con ellos lo manifiestan en sus comentarios, actitudes y comportamiento que presentan en el aula.
Es por ello que los padres de familia estén al tanto de lo que sus hijos miran en la televisión, y que esto no se convierta en su actividad principal, si no que también realicen otras actividades e interactúen con las demás personas. Por otra parte los maestros deben ser mediadores de la televisión en sus alumnos y hacerles ver que efectos positivos y negativos tiene esta en su desarrollo cognoscitivo
Orozco, G. El maestro frente a la influencia educativa de la televisión. Fundación SNTE. 1998.
No hay comentarios:
Publicar un comentario